Cómo ahorrar en luz y gas con el buen tiempo

Hucha-AhorroLas temperaturas suben, el calor se deja notar y la luz del sol pide paso para colarse en nuestro hogar. Por suerte, mientras las temperaturas se elevan y los termómetros nos indican que el buen tiempo ya ha llegado, está en nuestras manos que otros invitados menos esperados -sobre todo para nuestros bolsillos- como la factura de la luz y el gas, sean más llevaderos en estos meses acompañados por el sol. Y es que la primavera y el verano pueden llegar a alterar el consumo de los aparatos eléctricos, la luz y el gas, pero en este caso, si somos un poco cuidadosos, será a la baja. A continuación, en Turrobcn hemos recopilado una serie de claves para ayudarte a que el importe de tus facturas energéticas sean motivo de alivio y no de preocupaciones:

 

Aprovechar las horas de sol y mantener apagados los aparatos eléctricos. Ahora que los días se alargan y hay más horas de luz solar, podemos aprovechar este factor natural en el ahorro del uso de la calefacción, la manta eléctrica o el des humificador, por ejemplo. Desenchufar estos aparatos ya supone un ahorro en nuestra factura. Además, si nos acostumbramos a desenchufar también -en lugar de mantenerlos en modo reposo como solemos hacer- otros dispositivos como el televisor o el ordenador, que habitualmente usamos en cualquier estación del año, notaremos un mayor ahorro en la factura y, a la vez, evitaremos que la temperatura suba en nuestra casa. Siguiendo en esta misma línea, en los días en los que la temperatura se mantenga agradable, aconsejamos correr las cortinas y dejar que entre el sol a través de las ventanas para conseguir una temperatura ambiente agradable en nuestra vivienda. Si, por el contrario, el día es muy caluroso y notamos que las temperaturas son demasiado elevadas, recomendamos proteger los espacios de la casa más expuestos al sol con el propósito de mantenerla fresca sin hacer uso del aire acondicionado o el ventilador.

Iluminación LED. Usar bombillas LED de bajo consumo en lugar de bombillas incandescentes nos dará dos ventajas: por una parte notaremos como el consumo se reduce notablemente, por lo que ahorraremos más y, por otra parte, sufriremos menos calor en el ambiente. Cabe mencionar que, según los expertos, solo entre el 10 y el 15% de la electricidad que gastan las bombillas tradicionales se transforma en luz, siendo el resto calor.

Tener cuidado con el termostato. Cuando hace calor, no tenemos porqué tener la calefacción encendida. Si por la noche refresca y no queremos pasar frío en un momento dado, la mejor opción es recurrir a una manta o un jersey. Ten en cuenta que por cada grado que bajes en el termostato, supone un ahorro de hasta el 7% de energía, ¡casi nada!

Agua más fresquita. Aunque a la mayoría de nosotros nos gusta disfrutar de una ducha con agua calentita, lo cierto es que en primavera y, principalmente en verano, esto se convierte más bien en un capricho que podemos evitar teniendo en cuenta que la temperatura exterior ya nos genera el calor necesario. Así pues, podemos bajar el calentador hasta un máximo de 50ºC. Igualmente, también es recomendable dejar los grifos en posición de agua fría y poner la lavadora a 40ºC en lugar de a 60ºC, lo que nos dará un ahorro energético de hasta el 55%.

Revisar el aire acondicionado. En caso de que queramos utilizar el aire acondicionado, es importante echarle un vistazo con el ánimo de que consuma menos. ¿Cómo? Debemos hacer una limpieza a consciencia de los aparatos ya que si no logramos mantener los filtros limpios, el resultado será que gastaremos más para enfriar lo mismo. Si tenemos mascotas en casa, existen muchas posibilidades de que los pelos de los animales se introduzcan en los filtros de los aparatos, provocando que estos sean menos eficientes. La solución pasa por hacer una limpieza en profundidad y revisar los aparatos con frecuencia. Por otro lado, antes de encender el aire acondicionado, debemos cerciorarnos de mantener las puertas y ventanas cerradas con el fin de que no se produzcan escapes de frío.

Regar en horas adecuadas. Si tenemos plantas, es conveniente evitar al máximo la evaporación del agua a la hora de regar. En este sentido, los mejores intervalos de tiempo para regar son a primera hora de la mañana y a última hora de la tarde, cuando el sol se va.

Ya sabes qué tienes que hacer ahora que viene el buen tiempo, seguir nuestros consejos y ¡ahorrar!